lunes, 30 de mayo de 2011

La vida, la pasión y sus cachibaches


Durante mucho tiempo he creido que el gusto e interés por alguien surge de la manera mas inesperada, que buscar muchas veces no es sinónimo de encontrar y que no todo en la vida tiene respuestas al "¿por qué?".

Los momentos que la vida obsequia simplemente son eso: momentos y desgastarnos por querer alargarlos no nos permite gozarlos en su máxima expresión; de una u otra manera la idea de vivir el presente no se le ocurrió ni a Darwin ni a Einstein, simplemente se le va presentando a las personas que tienen una nueva oportunidad de vivir, quien lo nota, lo toma, lo vive, lo da.

Muchas de las personas que rodean a este mundo tienden a complicarse y conflictuarse de la forma menos imaginable, he de compartir que un conflicto en esta mente redonda puede surgir solo con una palabra, con una frase, con una nota musical. El punto creo que no es idenficar el conflicto, significa mejor ni siquiera verlo, dejarlo pasar, saber que por ahí está pero no buscarlo ni aplicar la de "tomar el toro por los cuernos" pues finalmente se caerá en el conflicto. Es definitivo, la mente resulta ser el arma más poderosa dentro del ser humano.

El ingrediente pasión comunmente lo asociamos con besos, caricias y cachibaches por el estilo, personalmente creo que sentir pasión por algo es aquello que coloquialmente traduciría como "Si te gusta y te cansa, ¡te aguantas!". Son situaciones que la misma vida va dando en el momento indicado para disfrutarlas en su máxima expresión, sin ver costos, figuras, formas o colores. Gozandolo de la mejor y mayor manera posible.

La terapia del vivir hoy no es otra cosa más que tomar a diario unas Doloneurovalemadrina 500mg y disfrutar solo lo que la naríz puede ver y oler, si eso es representado para unos amanecer gritando de felicidad, es aceptable, así como otros que escuchan un par de pájarillos cantando por una ventana. El hoy es solo eso, un instante que si no es disfrutado simplemente pasará, será irrecuperable.

Creo que no se deben atesorar en demasía las cosas o los momentos, entonces no hay espacio para cosas y momentos nuevos en el día que está por llegar.

Hay que reir cuando se quiera, pedir disculas cuando se deba y lo dejar ir lo que sea, cuando no se pueda cambiar.


Inspirosabilidad activa.

miércoles, 25 de mayo de 2011

Similitudes


Ya decía yo que tanta originalidad no era posible.


Yo quiero boda de realeza sin hermanastras.

viernes, 20 de mayo de 2011

♫ ♪

 
Si, la Annie subió cinco kilos en esos días sin limite balinero y hoy tiene cerrados hasta los deditos para bloguear.

miércoles, 11 de mayo de 2011

Mamis [y Nanis]


La abuela se maquillaba en el baño bajo la mirada escrutadora de la pequeña nieta, como siempre hacía. Después de aplicarse su lápiz labial y disponerse a salir, la pequeña le dijo: “Pero abuela, ¡Olvidaste darle el beso de despedida a la servilleta!” Seguramente la abuela nunca más se pintará la boca sin darle ‘el beso de despedida’ a la servilleta…

Mi nieto me llamó el otro día a desearme un feliz cumpleaños. Me preguntó qué edad tenía y le dije que había cumplido 62 años. Mi nieto se quedó pensativo por un rato y entonces me preguntó ¿Tu comenzaste desde el 1?

Después de acostar a sus nietos, una abuela se puso su vieja pijama y las patuflas y se dispuso a lavarse el pelo. En la medida de que escuchaba el bochinche que armaban los muchachos, se le acabó la paciencia. Se enrolló una toalla en la cabeza y entró como una tromba en la habitación y volvió a acostar a los niños con un regaño. Tan pronto dejó la habitación, oyó al más chico de todos decir con una voz temblorosa: ¿Quién era esa?

Una abuela le contaba a su pequeña nieta cómo fue su niñez: “Nosotros patinábamos con una pequeña tabla con ruedas y además teníamos un columpio hecho con una tira de caucho colgando de un árbol frente a la casa. Paseábamos en un burrito y bajábamos mangos y naranjas de las matas” La niña se quedó boquiabierta oyéndome. Finalmente dijo: “Yo debí haberte conocido mucho antes”

Una niñita estaba afanada tecleando con el procesador de palabras del abuelo y le dijo que estaba escribiendo un cuento. “¿De qué se trata?”, le preguntó el viejo. “No se,” contestó ella, “yo no se leer”.

No sabía si mi nieta ya había aprendido a reconocer los colores, por lo que decidí comprobarlo. Entonces le iba señalando cosas y le preguntaba de qué color eran. Así durante un rato, siempre contestando correctamente. Hasta que yendo hacia la puerta, me soltó: “Abuela, yo creo que tu puedes reconocer esos colores por ti misma”.

Cuando mi nieto me preguntó qué tan viejo era yo, bromeando, le dije que no estaba muy seguro. “Mira la etiqueta de tus calzones, abuelo, en el mío dice de 4 a 6 años”.

Le preguntaron a un pequeño de 6 años dónde vivía su abuela y el contestó: “Ah, ella vive en el aeropuerto, porque cuando la queremos ver vamos a buscarla allá. Luego, después que nos visita, la llevamos de nuevo al aeropuerto”.

“¡Mi abuelo es el más inteligente de todos! Me enseña muchas cosas buenas, pero no lo veo con la suficiente frecuencia para hacerme tan inteligente como él”.

El abuelo llama y el nieto se pone al teléfono, bromeando con él le pregunta ¿"hola, sabes quien soy?" El nieto corre gritando "mamá el abuelo está al teléfono y no sabe quién es".


Feliz día especial + 364

viernes, 6 de mayo de 2011

miércoles, 4 de mayo de 2011

Lo kitch de lo geek de lo Evan

... y bien, el arenero estaba donde siempre, la edad preescolar no se hacía esperar y el gusto por lo extraño, lo inesperado y peligroso era sencillamente lo que significaba mi estar, mi ser.

Tiempo de juegos, ratos de exploración y momentos inolvidables hacían de mi retentiva un mar de aventuras. Bastaban minutos para volverlos horas y hacerlos días a través de los años.

En aquel instante solo podía distinguir algo extraño en su cabellera, ¿su nombre? no lo recuerdo, pero sabía perfectamente que mi amor por los animales exóticos desde entonces, me hacían identificar que lo que esa niña con la que jugaba, tenía en su cabello algo extraño, y no era precisamente un broche de los años noventas. Cuál fue mi curiosidad que al acercarme deduje rápidamente que era lo que se entrelazaba en su trenza, nada mas y nada menos que una víbora, de esas llamadas coralillo, brillantes colores. Claro, yo sin el menor temor rápidamente la tomé y la guardé en mi lonchera, mi fascinación por ese tipo de animales no me hizo dudar llevarla a casa como mi próxima mascota.

Era de esperarse, mi Mamá con un ataque de pánico por ver una víbora en la lonchera de su hijo y la escena de mi cara viendo todo como en un paneo cinematográfico se convirtió en lo que hasta hoy puedo recordar como mis inicios en el Diseño.

Los colores de la víbora, la textura del arenero, la dirección, el concepto, un todo de lo que hoy vivo, de lo que hoy creo.

Si lo describiera como Wong, sería bastante sencillo: mi mano, la unidad mínima del diseño; mi lápiz, la línea; mis ojos el plano; mi mente el volumen. Crear no solo lo veo como la manera práctica de elaborar, sin embargo considero que a lo largo de todo este tiempo inmerso en un ambiente de creativos, me ha permitido desarrollar más allá del ¿por qué? un ¿para qué? sin que el primero pierda valor.

No olvidar de donde vengo y sobre todo proyectarlo a manera de composiciones, colores, formas y figuras es una de las principales características que intento conservar día a día, seguir formando mi estilo sin extraviar mi esencia, la misma con la que siempre he querido dejar "un buen sabor de ojo".

Conforme he avanzado en mi preparación profesional creo que el Diseño forma parte de un arte y que resolver una necesidad a partir de otra es donde se puede hacer un click interesante.

En esa época de la etapa preescolar el ubicar colores, identificarlos, conocer un fondo y una figura, aplicar escalas y satisfacer una necesidad me hizo saber desde aquel momento que el Diseño fue y es mi fundamento, mi intención, mi función de ser.



[De nuevo las imagenes hacen berrinche]



Prólogo para trabajo de Evan, honor a quien honor diseña.

martes, 3 de mayo de 2011

Yo confieso

Si, lo sé, tengo un blog único de frases pero esta, es única para aquí, por el simple hecho de que me da mi gana darle el honor al chico/no tan chico de mis sueños:

"No hay nada peor que amar a alguien que nunca dejará de desilusionarte" - Greg House




Unas tienden a subir, otras suben a atender.

lunes, 2 de mayo de 2011

Fin de semana de Película

Se casó el príncipe con la plebeya.

Hicieron santo al bueno.

Mataron al malo.

¿Y Annie? Felizmente alejada de la civilización tecnológica.



Mac, ya te huelo.