Durante mucho tiempo he creido que el gusto e interés por alguien surge de la manera mas inesperada, que buscar muchas veces no es sinónimo de encontrar y que no todo en la vida tiene respuestas al "¿por qué?".
Los momentos que la vida obsequia simplemente son eso: momentos y desgastarnos por querer alargarlos no nos permite gozarlos en su máxima expresión; de una u otra manera la idea de vivir el presente no se le ocurrió ni a Darwin ni a Einstein, simplemente se le va presentando a las personas que tienen una nueva oportunidad de vivir, quien lo nota, lo toma, lo vive, lo da.
Muchas de las personas que rodean a este mundo tienden a complicarse y conflictuarse de la forma menos imaginable, he de compartir que un conflicto en esta mente redonda puede surgir solo con una palabra, con una frase, con una nota musical. El punto creo que no es idenficar el conflicto, significa mejor ni siquiera verlo, dejarlo pasar, saber que por ahí está pero no buscarlo ni aplicar la de "tomar el toro por los cuernos" pues finalmente se caerá en el conflicto. Es definitivo, la mente resulta ser el arma más poderosa dentro del ser humano.
El ingrediente pasión comunmente lo asociamos con besos, caricias y cachibaches por el estilo, personalmente creo que sentir pasión por algo es aquello que coloquialmente traduciría como "Si te gusta y te cansa, ¡te aguantas!". Son situaciones que la misma vida va dando en el momento indicado para disfrutarlas en su máxima expresión, sin ver costos, figuras, formas o colores. Gozandolo de la mejor y mayor manera posible.
La terapia del vivir hoy no es otra cosa más que tomar a diario unas Doloneurovalemadrina 500mg y disfrutar solo lo que la naríz puede ver y oler, si eso es representado para unos amanecer gritando de felicidad, es aceptable, así como otros que escuchan un par de pájarillos cantando por una ventana. El hoy es solo eso, un instante que si no es disfrutado simplemente pasará, será irrecuperable.
Creo que no se deben atesorar en demasía las cosas o los momentos, entonces no hay espacio para cosas y momentos nuevos en el día que está por llegar.
Hay que reir cuando se quiera, pedir disculas cuando se deba y lo dejar ir lo que sea, cuando no se pueda cambiar.
Inspirosabilidad activa.







