Todo mundo escribe sobre el 2011 como si no llegaran a un siguiente año, no veo porque no recapitular lo más destacado ya que éste fue un año de chacharero y medio, algunos detalles que me llevo atesorados los mencionaré, pero como mi cabeza trabaja en orden cronológico me voy de mes a mes:
- No comí rosca de reyes porque quise hacer dieta ... cambié de opinión cuando llegué a la casa de mi Tía Ely y olí el pan con fruta pegadilla muy rico, eso sin contar el chocolate caliente al cual no me puedo resistir y que solo consumo en esa fecha.
- La vida me regresó los suspiros más hermosos que he vivido, la sorpresa de que todo fuera con un bien y mejor que antes me hace atesorar el segundo mes del año de una forma muy especial.
- Las carcajadas se hicieron presentes día a día, la decisión de ser feliz alegra hasta al mas margaro del camino.
- Para la primavera decidí dejar de cortarme el cabello, el verano se acercaba y cualquier cosa que tuviera que ver con tijeras me alejaba rápidamente.
- Un cumpleaños sin fotografías, gracias a los cambios que sufrió el manejo de mi tecnología y la transformación llegó: me sumé a la Familia Mac.
- Para el inicio del verano el mejor reencuentro del año, los días entre suspiros y las confesiones que aún llevo a flor de piel.
- A mitad de año conocí el placer de comer See's Candies, no debí hacerlo, mis lonjas ahora pagan las consecuencias de tan delicioso acto.
- Pasando los días una nueva visita hizo del año una mejor época, la interacción, los detalles, alimento para seguir con el resto de cada día pintando una sonrisa cada que se puede. El regreso al ballet clásico y lo fascinada con la disciplina.
- Para el mes patrio lo atolondrado de la sobrexplotación folklórica es el pan nuestro de cada año, me gusta, no me quejo solo es una actividad felizmente cansada. Viva México y la gente toda patriótica en un rancho malinchista a más no poder.
- Coincidir un año más con un disfraz que sale de último momento, sin pensarlo mucho y práctico en demasía, Can-Can fue la elección. Quien iba a pensar que tenía tres cuartas partes de ese traje en casa, sin querer queriendo. (si, lo confieso, me gustan las plumas, las lentejuelas y las medias en red, vive una cabaretera en mi)
- La cancelación de una función en teatro de última hora; el trabajo arduo y la realidad de las cosas: saber que un grupo de estudiantes NO siempre quieren aprender. Retomar objetivos, cumplir con un compromiso adquirido. Esperar la época del año y seguir pensando que la felicidad no es un sentimiento, no es una emoción, no es un momento ni una situación, es una decisión.
- Para el fin de los trescientos, la vida me regaló momentos inolvidablemente especiales, viajar, conocer e interactuar fueron uno de los tantos momentos que aún respiro-suspiro, gozar de un delicioso café una vez llegado el invierno, aprender en la constante alegría de cada nuevo amanecer, disfrutar desde abrir los ojos hasta hacer un relevé.
Es un hecho que este año fue especialmente feliz, me llevo instantes especiales pero sobre todo el aprendizaje de que nada de esto se lograría sin la disposición de VIVIR un nuevo día, solo uno, riendo, recibiendo lo que la vida ofrece y agradeciendo por lo obtenido.
"Se te ven mejor que a nadie jamás de la vida"
Y mi cabello? Oh si, es notablemente largo.





