jueves, 15 de agosto de 2013

Raterillo pillo

"Robame ideas, 
robame conceptos, 
robame creatividad,
robame el pensamiento,
robame abrazos,
robame caricias,
robame besos, 
robame la vida,
pero jamás tendrás mi sentimiento".


La Annie se sintió Julia Stiles en 10 things i hate about 
y le terminó quedando el escrito como Anna Chlumsky en My Girl.


[Acción Poética Mis Polainas]

jueves, 18 de julio de 2013

A-LUZinación

Dicen los que me conocen que por allá de 1990 prefería los vestidos exclusivamente para los domingos de visita, era característico el sonido del guardapolvos al entrar, los vitrales alrededor de la puerta y el trastero de antaño, las jardineras de ladrillo, sin olvidar los espejos tras el comedor, un raro efecto óptico para ampliar espacios, a mi criterio.

Una habitación con muebles en acabados art nouveau, la cocina con ventana a un pasillo lleno de cuchitriles, la estufa de placa reluciente y el área de lavado; la tina a desnivel (la mejor alberca para cualquiera a los cinco años de edad), los utensilios de cocina, lo fascinante de lavar los trastes. Las constantes visitas a Calexico Ca., el peculiar delirio por Vons, Target y todo lo relacionado a tiendas sandieguinas lo más cercanas posibles.

Después de todo, el tiempo y la osadía de la convivencia/complicidad me hace creer que las pláticas, los momentos en unión, las lágrimas y las carcajadas daban herramientas para lo siguiente.

Curiosamente el encontrarle un mejor modo a las cosas es en lo que he venido enfocando el aumento de mis lentes, sobre todo cuando no se está en convergencia con diversas situaciones. El asunto es que no puedo dejar de vivir mis cinco minutos de anarquista por excelencia, adolescente en conflicto, pankilla, or something like that, luego se acumula y vienen los popocatepetlazos.

Por aquellos años una noche, mientras dormía en aquella casa de los recuerdos, en una de mis habitaciones favoritas, nos dimos cuenta que era tan pequeño mi tamaño que, aún con una edad considerable, me tocó dormir en una cuna con barandales de aluminio, cuan cunero del Seguro Social. Era inevitable el temor a caer pero mágica la escena de Peter Pan donde unos estaban en el suelo, otros en un sillón, otros en una cama y yo en la temblorosa cuna.

A la mañana siguiente el manjar de los Dioses: huevitos estrellados con jamón, frijoles, papas fritas y las suculentas, deliciosas y jamás repetibles tortillas de harina, obviamente todo acompañado de  ketshup, ¿existe otro condimento para ese desayuno?.

La diversión matutina que se reducía a ver las caricaturas en una televisión de piso, comúnmente eran en el canal trece de Yuma Ar., en inglés muy bilingües esos Tom y Jerry, de cualquier manera lo entendíamos perfecto.

La hora de la despedida ocasional, la persignada y el regreso a la realidad: volver a casa.

Los tiempos fueron transcurriendo, la mudanza obligatoria y el reencuentro: tener la posibilidad de no depender de nadie para ir, ahora al nuevo nidito lleno de Luz. Era memorable el reacomodo de mobiliario y la similitud con aquella casa de los recuerdos, el trastero parecía haber estado donde mismo siempre, solo que en esta ocasión era una hermosa casita de muñecas, en tono blanco (mi favorito) y detalles en tonos lilas, una feminidad y coquetería digna de quien la habita.

El plástico transparente cubriendo al mantel de tela sobre el comedor de madera, el café instantáneo sin cafeína en el refrigerador, el mueble giratorio con todo artículo de belleza inimaginable, el laminado causa-corajes despegado en varias ocasiones del piso y la cuchara de madera atravesando las manivelas de las puertas de la lacena evitando que, con un temblor, la vajilla saliera volando. 

Todos y cada uno de los detalles que, sin atesorarlos demasiado, han hecho de ésta, una vida llena de ternura, inocencia y terquedad a la vida.

Ahora que lo pienso un poco, el gusto por habitar entre blanco, la feminidad, la vanidad, lo obsesiva compulsiva, la terquedad, la intuición, la buena organización, los detalles en obsequios, la buena memoria, las sonrisas desmedidas, la inseguridad, la ética, la responsabilidad, el respeto, el agradecimiento, la música, el arte, lo meticulosa, entre muchos adjetivos más, se los agradezco a la mejor maestra sin haber dado clases, quien día a día enlazamos un sentimiento inexplicablemente fuerte, una amistad entrañable y un cariño incondicional. Donde las anécdotas podían ser platicadas un millón de ocasiones pero siempre llevarían un detalle diferente que la enriquecía más, donde las lágrimas tenían la puerta abierta sin límite de tiempo, donde las lísuras se hacían presentes para hacerle saber que la complicidad iba más allá de los chocolates Raphaello® y las rosas en días sin festejos mercadotecnicos.

Probablemente no estamos en la disposición de desprendernos de un ser a quien hemos querido a lo largo de toda nuestra VIDA, depende mucho de nuestra perspectiva de la evolución de los seres a través del tiempo.

Hoy, ese nidito de Luz ha logrado su mayor reto: vencer el miedo. Sus enseñanzas indirectas se siguen fortaleciendo día con día, pues no existe una frase a la que recurra para traerla a pedir de boca, basta su sonrisa. La cofia y yo dejamos de ser trabajo en equipo para convertir una vida compartida en los mejores recuerdos.

Si me duelen los ojos de pipisca es por no verla, si me duele el corazón es por el deseo desbordante de bienestar.

Nannie, la mejor plática contigo y Don Té de Manzanilla.


"A lo que la gente llama despedida, la Annie lo llama mariposa".
(Vuela, llénate de la dicha que lleva tu nombre: llénate de Luz)



Perdona, no lo siento, LA SIENTO.

lunes, 8 de julio de 2013

Confesiones de verano.

“—¿Y la amas? 

— Pues sé cuanta azúcar lleva su café.”

La Annie titiritea.

miércoles, 5 de junio de 2013

Defensa del cantor.


Desde una jaula brota un cantar,
es un jilguero, quiere volar.

Duraznero y cinacina
señalan la población;
comisaría y panteón,
cercos de piedra y neblina,
la población de Curtina,
la plaza con bienteví,
la canchita del gurí,
pocas paredes y muros,
muchos terrones oscuros;
el cantor vino de allí.

“Este pajarillo no es para adornar
a ninguna jaula, sino pa’ volar.”

Curtina o Tacuarembó,
médanos de San Gregorio,
en la pena o el jolgorio
aquel muchacho cantó;
y en su guitarra voló,
yo no sé de qué manera,
pajarito de madera
con sonoridad de mirlo,
nadie podrá repetirlo,
la invención más pura era.

“De qué lo acusan, díganselo,
pues culpa alguna nunca existió.”

Con la guitarra en la mano,
en este tiempo arbitrario,
fue el muchacho solidario,
poniendo el hombro de hermano,
con el obrero, el paisano,
en el campo y la ciudad,
y peleó a la iniquidad
del dueño de la comarca,
marcó a fuego al oligarca,
clamó por la libertad.

“Este pajarillo pide libertad,
escuchen su canto, no lo hagan llorar.”

La luz volverá, no importa
la larga noche, vendrá
como un canto de xabiá
y la espera será corta;
el fuego que más conforta,
el de los libres e iguales,
la larga noche de males
cambiará en luz meridiana,
tierra purpúrea, mañana,
serás de los orientales.

martes, 5 de febrero de 2013

No la.

Quien quiera que haya dejado una caja de chocolates sobre mi escritorio:

"Tiene derecho a permanecer callado, cualquier cosa que diga podrá ser utilizada en su contra ante la báscula. Tiene derecho a consultar a un abogado y/o a tener uno presente cuando sea interrogado por mi nutriologo. Si no puede contratar a un abogado, le será designado uno para representarlo"

Gordita en rehabilitación.

domingo, 20 de enero de 2013

I am Annie

El paso de los años y sigue siendo un momento en el que la garganta se cierra y los ojos hacen esa fórmula sentimental en la que me doy cuenta que el mundo es el DIS-CAPACITADO para muchas de las personas que lo habitan y no precisamente aquellos que cuentan con algún impedimento físico.

El respeto por sobre todo aquel que no conocemos, irónico, no nos terminamos de conocer ni nosotros mismos durante toda nuestra vida.

El egocentrismo de unos beneficia a otros, algo así como los enfermos a un médico.

La madurez que no se ve representada en edad sino en la seguridad de los sentimientos.

Tanto que se puede aprender tan solo con dos dedos de cerebro y un par de oídos para escuchar.

Indudablemente, sigue siendo una de mis reflexiones favoritas, no me interesa saber si tiene mensajes subliminales, si la versión original es coreana o si Dakota ahora es vampira, sin lugar a dudas yo le daría un Oscar para cada mano a Sean Penn tan solo por seguir manteniendo la esencia de un mensaje tan claro como lo es el del amor sin preguntarse los parámetros de la normalidad.

No sabemos cuantas personas pasen por nuestra vida, lo que si aseguro es que todo aquel que nos toque (en sentido figurado o literal) lo hará para dejar algo en nuestra vida.

¿Cómo podemos ser tan diferentes y sentirnos tan iguales?




Aprendí a bajar soundtracks y me vuelo 
como Lucy en el cielo con diamantes.

viernes, 18 de enero de 2013

Volamiento vectorial

La Annie esta muy volada por que al fin dominó a los señoritos vectores (o al menos en esta ocasión) y no lloró, no pataleó, no gritoneó por que se le fueran las "rayitas" en dirección a Calexico y San Felipe.

A la Annie le pidieron que dos dibujitos hicieran cositas amorosas, la Annie hizo un bebé.



Ay si, ay si, de click en click.

viernes, 11 de enero de 2013

El Chulo.



- “De amarillos a naranjas, mezclando un poco de colores que contrasten, 
añadiendo toques de color que me hagan vivir” – El Chulo.

En nuestra vida como en el diseño, los antecedentes son una parte fundamental, un acontecimiento relevante lo más probable es que nos indique saber hacia donde queremos dirigirnos en años futuros.

Los colores vivos es un buen inicio, para poder llegar a lo que hoy me hace vivir: la música, la mezcla de tonos y formas que hacen de mi un todo dentro del mundo del diseño.

Difícilmente puedo separar esta actividad de lo que soy, desde los trece años gusto de generar composiciones visuales donde el aprecio de aquellos que en su momento voltearon a verlas, hizo de mi un constante estimulante que me permitió subir otros escalones que hoy se ven reflejados en una actividad que no puedo dejar de hacer: crear.

Es entonces donde mi "tercer beat" podría definirlo como ese toque entre lo acelerado de la creación de un logotipo y la calma de una buena fotografía, donde el reggae y yo hacemos una buena mancuerna.

Con todo lo que soy, lo que hago y lo que pretendo seguir haciendo me construyo, me renuevo y prevalezco. Hago lo que me gusta, gusto de lo que creo y en lo que creo. La mezcla de lo que creo agrada, agranda mi hambre de saber, de conocer, de hacer.

 “Bastaba saber que quería ser el Rey del Mundo, que mi hermano me lo concediera y yo… tan solo creerlo como tal”.