El otro día Dulce estaba en su mode quejubmbroso diciendome que era injusto que a todos los señores del mundo parlanchino que atienden en las calles uno les tiene que dar dinero, su queja iba masomenos así:
"...osea amiga, le tengo que dar dinero al Señor "Don Vieneviene" del estacionamiento de cualquier plaza/mercado/oxxo; al Señor/a que empaca el mandado, que casi siempre es un señor/a de la tercera edad, que porque los niños menores de 12 no trabajan; al Señor "Adicto a drogas" que te pide para que sanen quien sabe cuantos drogadictos en quien sabe cuantos Centros de Rehabilitación que en mi vida los he visto, no conozco mas allá del Alcance Victoria de la aviación; a "la María" que esta en el crucero donde no esta "Don adicto"; al niño vende chicles que en realidad tiene mucho tiempo con esos chicles porque todos caemos en el trillado, "así esta bien"; que decir de la gente limpia vidrios de la línea. ¡Todos y cada uno de esos "pesos" quitan un chingo! no es justo..."
Así fué como Dulce desahogo su furor, ese día me dió mucha risa que me lo dijera asi con tremebunda desesperación, la tranquilicé diciendole que no se preocupara, que esas personas siempre la recordarían como Dulce Teresa de Calcuta, la santa patrona billetuda mon señora de la caridad.
Apenas ayer, fui al oxxo mas cercano, aquello del saldo que ahora uno puede poner cantidades vergonzosas pero útiles, y fue melodramática mi situación: mira que faltarme dos pesos para llegar a los veinte, mientras recordaba donde los había dejado porque según yo los llevaba contados (de esos días que uno no lleva ni la bolsa). ¡Oh mi Dios! se los había dado a un señor que recolectaba para no se que cosas de un DIF en no se donde y a partir de quien sabe cuando.
Sin mas ni más, comprendi a profundidad el sentimiento de Dulcínea y entendí que NO dar dinero a la gente en la calle:
a) No causará que te quebren los vidrios.
b) No te dirán: "Viene/viene" con la intención de que choques.
c) No robaran a los niños que llevas en tu auto.
d) No hurtarán productos que lleves en tu mandado.
e) No te volverá drogadicto ni delicuente; y
f) No pegarán chicles en la carrocería de tu auto.
No darles dinero a esa gente, hace que uno no termine pidiendo como ellos, en un futuro corto. He dicho.
Dulce, no te quejes, ganas dólares.
Cada quien hace de su dinero, lo que mejor le alcance y a mi, me faltó saldo.
¿Visté? sonó como el análisis de las cadenas: ¡Si no lo reenvias, nadie te jalará los piecitos por las noches!
¡Tan-tan! ♫
¡Tan-tan! ♫

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