sábado, 19 de febrero de 2011

Angeles ojos de miel

Hace unos años una pérdida canina nos hizo estar muy tristes, Lucerito León [alias mi Mamá] era la más dolida por el suceso. No quería más animales en casa pues decía que había sido de lo más triste perder a tres de los perros mas queridos de la historia canino-familiar.

En aquel entonces apenas se utilizaban las máquinas de escribir eléctricas y mientras ella escribía algun trabajo, llegó un bodoque color blanco de siete meses de edad en compañía de mi Papá. Recuerdo la escena perfecto:

Mamá decía algo como: "No viejo, no quiero más perros, me encariño mucho con ellos y luego se me mueren"; Papá le decía: "Pero mirala que bonita está, ándale, mirala", Mamá no quería porque lloraba recordando a sus otros animalitos.

Y bien, era esa la primera de las escenas entre la vida de Gorda y nosotros, una hermosa labradora yellow  que nos robó el corazón por ver su felicidad canina de cachorra moviendo su rabo corto como loquita y brincando por toda la recamara. Mamá no pudo más con su tristeza y se dedicó a darle el cariño que esa mujer no sabe negarle a los perros.

Gordita, de cariño, se convirtió en una joven muy guapa, pero sin dejar de ser una juguetona empedernida, era sorprendente ver la manera en que no dormía por las noches y cuidaba la casa como una verdadera fiera.

Siendo una dama, tuvo problemas de fertilidad y con todo el cariño que nos hacía darle logró convertirse en Mamá en repetidas ocasiones, pérdidas de por medio pero cuando por fin tuvo a sus hijos, fue una Señora Mamá en toda la extensión de la palabra, siempre nos dejó estar con ella y sus bebés; lo más probable es que sabía perfecto que nos hacía inmensamente felices teniendo perritos comelones.

Después de todo, su salud se vió afectada por el nacimiento de sus hijos y tuvo que ser operada, se le dieron las atenciones pertinentes, Gordita fué muy pero muy feliz de nuevo y nosotros más con ella.

El movimiento de su rabito y ver como se torcía todo su regordeto cuerpo al estar recuperada de la cirujía era lo máximo; siempre era un lío la puerta de la cocina pues metía la cabeza para que no se cerrara. La única a la que aceptaba en mi cama recién bañada era ella, definitivamente la única a la que me llevaría si me mudara de aquí.

Espiritualmente se dice que los seres vienen a nuestra vida el tiempo justo y necesario para irse a un mejor lugar. Ante una tragedia humana, un animalito da su vida por la de su dueño; hoy Gordita ha cerrado los ojos mas hermosos que he visto en un animalito al cual he querido como lo máximo caninamente hablando en mi vida perruna.

Gordita: gracias por haber estado todas esas noches de desvelo, insomnio y tristeza en mis piecillos, por los ratos de juego y por la cantidad de bebés que nos diste como parte de la familia telerin perruna, por las mangueras masticadas y los agujeros en las macetas, por tus poses exóticas para dormir, por tu panza aguadita rica y calientita, gracias por haber existido en nuestras vidas, ahora que tu corazón ya no late, te vas al mío.

[Gordita Yellow Submarine MC]

[1995 - 2011]
 ♥

Aliviate pronto Má, ser mas dulcecita que los demás solo es una etiqueta.

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