Nunca fue una entre mil, nunca fue mas que las demás, con simples promesas de cielo y estrellas, común y corriente se vuelve especial. Es mi momento de brillar, es mi momento de brillar. Toma mi mano y cree en mí, te enseñaré lo que es volar, son simples promesas de cielo y estrellas, que en cualquier momento te pueden dejar. Rompiendo tu vestido azul, sobre una sábana de seda, pretendo que no existe nadie más en esta habitación, lamento que pasara asi, cada quien miente a su manera, mirate bien, cambia de piel, que comience la función.
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