miércoles, 18 de marzo de 2009

Velas y jarrones, con palitos Chinos por favor.

Después de tanta faramalla, torceduras de tobillo, bofeadas de las buenas y respiraciones robadas, dimos función al grupo de Chinitos que andaban de gira por este pueblito cumbianchero en dias pasados, también al público que amablemente fue a gastar su dinerito a cuatro nachas y ser espectador de la tirada de bofe de su servidora. Como ya es de esperarse los ensayos fueron cansados y la inseguridad de la música en vivo no se hizo esperar, está demás recordar esos detalles musicales considerando que ya hice una crónica bastante detallada al respecto en Noviembre pasado, misma que quité porque en México es totalmente falso eso de la libertad de expresión. ¡Toñoñoing!

No por eso puedo dejar de mencionar ciertos detalles en orden de aparición, tales como:

- Días antes del programa quizá no tenía listo el vestuario pero eso si, no me harían despintarme las uñas, gracias french blanco por acompañarme en la función.

- El plano de logística según mis salidas y entradas de escenario no me dejó dormir una noche antes. Pero todo quedó fríamente colocado en sus lugares estratégicos.

- La función fue en sábado, muy inesperado por cierto el hecho de ensayar de 1pm a 3pm, no desaproveché la oportunidad y fui a poner mi ropa en mi ya tan conocido camerino hecho de cosas de utilería. (dos botes de basura y una hoja de tablaroca encima para que se haga una mesa grandota).

- Es un hecho, la desconcentración me atacó horas antes de dar función, al punto de maquillarme en el teatro, cosa muy rara pues me maquillo desde casa.

- Si bien es cierto no soy una Guadalupe Jones, pero hay un traje en específico que no diré el nombre de la estampa pero empieza con San y termina con Potosí con el que luzco realmente nefasta, a una rayita de aberrante a lo visual. El traje consta de zapatos rojos, una falda corta color blanco, un quetzquemetl que es así como de esos trajes para hacer ejercicio en el parquecito Hidalgo porque son como de plastiquito pues, no son los merititos quetzquemetls de allá de tierras Potosinas pero enormemente se le agradece a Rubén la prestada. El tocado es un petó que es una especie de corona sobre nuestras cabecitas en forma de trenza, muy extraño, que por cierto descubrí que Paulina llevaba la combinación CMYK en su trenza rara y me puso poquito contenta darme cuenta de eso como a tres segundos de que abriera el telón. A gusto de mi madre el traje es divino, a gusto del reflejo del espejo en el que estuve cambiandome: con ese traje soy el resultado de un amorío entre la Maestra Canuta y Lyn May.

- Comunmente me cambio de vestuario del lado derecho del público, entre las piernas del teatro, pero seguía Nayarit Mestizo y empezaba lo bueno, el pre-pánico al cambio de Mestizo a Calabaceado. Salí de S.L.P. y ¿Carito dónde estas? arrancándome la ropa y poniéndome los botines, falda para atormentarse quince minutos, blusa, atizador, vaso previamente acomodado, tocado, muchos pasadores, muchos pasadores, muchos pasadores.
¡Ajap! los muchos pasadores no sirvieron, me di cuenta al primer giro que mi tocado peligraba posible caída, es aquí donde aplico algo antes escrito: improvisación. En una de las vueltas que doy, Cesár mi coreógrafo me indica con una cara de estress que mi tocado está por caerse y eso sí que no, ¡nuuncamente!. No pasó a mayores, reacomodé mi tocado e hice los cierres pertinentes, los giros soñados y volé cuan gasela en el Rey León.

- La tortura de la noche: Calabaceado. El terror del cambio de ropa y mi cabello largo como Daniela Romo, soñada yo, los listones literalmente cosidos al cabello postizo por miedo a que se fueran al piso en el primer paso. Entre Carito y Angélica (y el atizador de Aleyda hechándome aire) me cambiaron de ropa. Y aquí vamos: ¡Rotoplas a escena!, tan ligerita como varita de nardo, era obvio, después de llevar mas de quince metros de tela por el vestido anterior morado.
El sombrero de Claudia que hizo berrinche y se quedo como niño en festival de preescolar enmulado, tooodo el baile tirado en el piso mientras Luis angustiadisimo se lo daba a cada rato, ese sombrero de Claudia simplemente no estaba de humor, punto.
La manera tan bofa de mis brincos y lo voladora de papantla que me siento al darlos. Mis primas Ely y Elsa preocupadas porque se me viera más de la cuenta en la parte de atrás de la falda al girar la pierna: tranquilas nenas, llevo mi boxers chiquitos con converses serigrafeados, el show debe continuar.

- El intermedio, yo bañada en sudor, corriendo a peinarme y viendo que mi maquillaje se puso de mulo y como que pretendió traicionarme, ¡jamás! MAC, ven a mí. Botellas y mas botellas de agua que total, en este programa no bailaría el Carnaval ni necesitaría sumir el bule, quizá al medio día comí algo que al tiempo de comerlo me dio mucha sed, quizá.

- Tercera llamada, un minuto de silencio por Banda Cachanilla que no pudo estar con nosotros por tener agenda llena en estas fechas, eso si, pude ver perfectamente a la esposa de Toño entre el público, ¡esa es actitud!. La grabación de Sinaloa media dudosa pero al final de cuentas bien lograda. La cara de sufrimiento que ponen las chicas del jarrón en la cabeza y el chinito inesperado con su cámara high definition queriendo grabar hasta las amalgamas, vaya que les sacó un sustote. No es para dudar que a vuelta del mes, nos clonan hasta las calzoneras.


- El momento crucial (hubo uno mas crítico que Calabaceado): Veracruz, la bruja y mi reputación al descubierto. Estaba yo ya formada para que empezara el bailecito, media preocupada por que La Pura Pulpa había tenido dudas en la música y yo pensaba en como les daría la señal para el cambio de compás, ya que en ensayos les indicaba con ambos brazos hacia arriba, creo que se notaría mucho si hacía eso ya en el show. Eso no era importante comparado con la mas trágico, siempre bailo con el encendedor en un parte mmmh, digamos, estrategicamente colocado para que, en caso emergente lo saque y encienda mi vela antes de bailar, en esta ocasión Andrés me había pedido mi encendedor y por salir a tiempo, no lo pedí de regreso. En plena formación erroneamente con telón abierto, el son jarocho que no paraba y alguien picandole los pies al músico para que ya lo cortara, estabamos listas, ¡que empiece ya!. Mi vela se fué consumiento, la miré, traté de llamar desde el más allá al griego Hefesto pero por más intenté convertirme en una especie de dragón, más que mi trauma con el antifaz en Noviembre, enfrentaba algo muy penoso foklóricamente hablando, mi vela se había apagado antes de empezar "La Bruja", jarochamente y a ojos de todos, no era yo una mujer pura y casta. Pensaba que en ese momento era como el frijol negro, como la piedra en el zapato, como la papa sin ketchup. No había otra mas que desear y desear y volver a desear a una de las chicas también se le apagara la vela. El milagrito ocurrio, perdón Angélica mi ley de la atracción y yo abusamos de ti.


- ¡Corre, corre, Jalisco y nos vamos!. El vestido pesadisimo, pero eso si, lo último para los cinco chinitos que conté en primera fila. Una de dos: o estaban dormidos o así miran ellos las funciones de teatro, no se define bien por lo rasgado de sus ojos, mientras yo, asesinaba mi almacén de glóbulos blancos dándo lo mejor de mi y mis pieciyos de bolovan. Total que ni era tanto pues. Para el jarabe tapatío Jorge y yo ya lo que queríamos era que terminara.

- Alejandro Mata se peinó, diplomáticamente antes de empezar la función le dije que considerando el género al que representa, era de mal gusto que saliera con sus cabellitos planchados y sin más ni menos se quitara el sombrero a la hora de cantar. Él comprendió de la manera en que yo se lo dije y ahora me considera una amiga. Sin duda le haré llegar la factura.

Cantó el cachanilla, nos acercamos al público y ubiqué muchas caras conocidas.

- Mi mas sincero agradecimiento a quienes pudieron ir: Gloria, Enrique, Nancy, Paty Valle, Luis Antonio, Martha Deras, Ely, Elsa, Daniel, Mami y Nani. Mis invitados especialisimos era un hecho que no podrían ir, ya lo sabía con anterioridad y sin que me lo dijeran así que ante eso, otro gracias, los seguiré esperando.

- Hospital de la Mujer de última hora informa: lamentablemente Ana Luisa no pudo participar en el programa debido a una cirujía de emergencia. Es un hecho, Angélica es el as bajo la manga en estos casos. Lástima que solo para esos casos. Al cierre de esta edición Ana Luisa se encuentra estable y en reposo absoluto para nuestra próxima gira por Tepic, Nayarit.

-Gracias enormes a Angélica porque, la muy deschabetada de yo, deje mi tan invisible maleta de maquillaje en camerinos. Perdón, así andaba de apurada!

- Aleyda cumplió sus respectivas primaveras y que manera de celebrarlo: con la joda comunal de un programa en teatro, al final de eso se fueron a conocido bar de la ciudad de Mexicali para la respectiva fiesta, hago pública mi disculpa por no haber podido asistir, Ale: no es presumir sino punto queja que bailar seis de seis a uno le deja como premio, la lengua de corbata y las piernas como hilos. ¡Perdón!

- Al cerrar el telón, otra función, no una más, cada una con una sensación distinta, ni que decir del sabor de boca que a uno le deja este tipo de experiencias. Tanta gente, su tiempo, su dinero y sus pompitas en butaca. La única manera de agradecerles es haciendo lo que me gusta, disfrutándolo al máximo y haciendolos sentir al menos una pisca de lo que yo siento al estar en escenario.

Que vengan más bailadas, ¡los tacones todavía aguantan!.
Teatro del Estado, nos vemos en Noviembre.


Gracias al intercambio cultural, al esfuerzo de todititito Ehécatl y la función que gustó mucho a las personas que vinieron desde lejanas tierras, papi Norzagaray nos premia:

China, nos vemos en el 2010.

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