Era verano de 1991, mi tía Ely y mis primos se habían venido a vivir a mi casa y era divino tener con quien jugar todo el día, pero mejor aún era que nos habían dicho que iriamos a la misma escuela!, las habían cambiado de la Leona Vicario a la primaria en la que estabamos mis hermanos y yo.
Un día, yo en primero de primaria, copiaba la fecha desde el pizarrón: Hoy es lunes 2 de septiembre de 1991. Y la Profra. Elena nos había dicho algo de que iba a haber una cosa como simular, la verdad no puse atención, era mas mi afán por cuidar mi bolsita con lapices que el Alonso siempre me quitaba y rompía, en aquel entonces los niños de primero trabajabamos por parejas en mesitas y el Alonso siempre me jodía la mente.
En un ratito más después de entrar y copiar la fecha sonó el timbre, sé que estaba muy peque pero no quiere decir que no tenga nosion del tiempo, era muy pronto para el recreo, cuando escucho a la maestra con el seño fruncido: TODOS DEBAJO DE SUS MESAS !!!. Recuerdo que aventé mi lápiz dixon número tres con borrador de gorrito, y como pude me aventé a abrazar al Alonso debajo de mi mesita, voltee a ver a todos y no entendía porque estaban todos debajo de sus mesas. Dijo la maestra: Todos, rápido, afuera del salón, con sus libros en la cabeza, NO CORRAN, que no corras te digo, Burro !! mientras jalaba de la patilla de Alejandro Aldape (un personajazo en la primaria que tenía la manía de ver los calzones de las niñas, cuando intentó ver los mios: #1 no llevaba calzoncitos porque mi mami me ponia unos mini shorts siempre por instrucciones de mi hermano luis y #2, mi hermano Luis le pegó a la hora del recreo detrás de los salones de primer año).
Yo no entendía que pasaba, quería usar de mi lógica pero obvio, era mas el temor que tenía por no saber que pasaba que hice lo que en ese entonces me resultó lo más pertinente: me solté llorando en un ataque de "La pequeña Annie y el mundo que se la come".
Todos salían de sus salones corriendo y brincando de felicidad cuando al fondo, yo escuchaba sirenas "wiiiiw wiiiiw wiiiiw" (por si no saben como hacen las sirenas de ambulancia pero en texto ok?) y es entonces cuando escucho una voz muy fuerte y grave de un señor gritando: "ESTA TEMBLANDO, ESTA TEMBLANDO, TENGAN PRECAUCIÓN QUE, ESTA TEMBLANDO, TODO CON CALMA PORQUE ESTA TEMBLANDO".
Quién demonios le dijo que eso calma a la gente!? Al final de esa tira de salones, yo en una crisis de pánico a los seis años de edad, volteaba para todas partes y no entendía nada, estaba por soltar grito, lo juro. Cuando de pronto y de la nada, un cantico celestial con todo y luz divina me iluminó el camino a la cancha principal de la primaria: era Elsa mi prima, a sus siete años de edad me abrazó, me preguntó porque lloraba y le dije que no sabia que pasaba, ella, con aquella madurez me dijo: "Es un temblor de a mentiritas, no te asustes, es como cuando jugamos a las escondidas pero aqui todos nos vemos y el señor de la grabadora nos dice donde nos vamos a esconder". En ese momento la abracé, me limpié las lagrimas con todo y boquitos (así con todo y talladita de ojo como hasta la fecha cuando lloro) y nos fuimos abrazadas a la cancha gigante donde nos tenian a todos sentados. Escuché atenta mientras seguía con mis ojitos como jicama con chile por tanto llorar, nos sentamos en posición flor de loto y terminé por calmarme al tener a Elsa conmigo.
Después de aquel día, y al paso de los años aprendí varias cositas:
- A hacer mas de una cosa cuando escribo algo copiandolo, como a escuchar, escribir y platicar al mismo tiempo.
- Que no todas las sirenas de ambulancia son algo tan trágico.
- Que el Alonso me protegió en los siguientes ocho años de vida escolar que estuvimos juntos.
Que después de todo un simulacro era algo falso, pero me di cuenta que hasta en los momentos en los que uno se da cuenta de mentiras como esas, hay alguien ahí para abrazar y hacer sentir mejor. Y esa, en ese momento, fue Elsa.
¡Feliz cumple Gordita Preciosa!
Te queyo with all my heart.
(andí! mi inglés)

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