Érase una vez seis pubertas en una banquetita en plena secundaria, puberta#1 le comenta a puberta#2: "Miiira, el fulanito que me gusta" [aquel suspiro que casi desbordaba el chamoy de los viejos tostitos con cinco pesos extras para el sorbete final].
Puberta#3 terminandose los tostitos y desgarrando el empaque del bubaloo con relleno melcochoso dice: "Mira puberta#1 el fulanito que te gusta"; puberta#1 después de observar a su presa [llámese fulanito] recargado sobre un tronco en pleno receso secundariano dice con aquellos corazones en los ojos atiborrados de puberto amor: "QUIEEEEN FUERA EL ÁRBOL". [acentuemos el quieeeen como con tono suspiroso pues]
Toma 2.- El fulanito de puberta#1 con una distancia de cinco a diez metros aproximadamente del conjunto de pubertas [lo que corrobora que no estaba enterado de la confesión femenina], se levanta, se sacude el pantalón dickies negro del uniforme, se voltea y acentúa el amor platónico de puberta#1 con el acto más amargo en el corazón de una puberta enamorada:
¡ ESCUPIENDO EL ÁRBOL !
Pubertas #1, #2, #3, #4, #5 y #6 después de dos segundos de shock puro y directo en la vena tuvieron el ataque de risa mas duradero en la historia de un sexteto juvenil.
Que otra fecha más importante que la de hoy para volverlo a contar desde lo mas profundo de mis regordetos dedos a mas de una decada de haberlo vivido.
¡ Puberta#1 feliz cumpleaños !
A escupir de felicidad.
A escupir de felicidad.

1 comentario:
Muchas gracias, siempre es gracioso recordar esa anecdota.
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