Y si tú me recuerdas alguna vez en solitarias horas, no será por los triunfos y laureles que siembre a fortuna en mi camino, sino por la recóndita armonía que vibró de tus ojos en mi mente, y arrancó, reflejada en mis cantares, tal vez una sonrisa de tus labios -Marcelino Menéndez Y Pelayo
Annie piensa:
La vida dicen que es una, con paciencia, tolerancia y una pisca de sal se convierte en lo que queramos disfrutar de ella. Al día, apreciar el invierno y de los momentos en los que se goza de lo sencillo que resulta la palabra interés.
Un minuto se disfruta al igual que tres horas constantes, si es que eso se quiere. La empatía en estos días carece de uso y yo disfruto de haber encontrado la fuente de poder.
Ese Marcelino, pan y vino, no se duerme en sus laureles y hoy me ha hecho pensar que la vida que tengo ahorita me gusta tal cual, respirar y seguir queriendo buscar el boleto para el siguiente paso.
Volar es sencillo cuando se quiere hacer, sonreír es maravilloso, todavía no se cobra IVA por eso.

1 comentario:
Hola Annie, muy lindo lo que escribiste. Saludos!
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