La mejor herencia que se le puede dar a un niño para que pueda hacer su propio camino, es permitir que camine por sí mismo. - Isadora Duncan
Annie reflexiona:
Mientras una casa se quemaba, los hijos estaban solos y el pequeño de tres años de edad había salvado del incencio a su hermanito de meses de nacido colocandolo dentro de su mochila; al llegar los Padres se dieron cuenta de lo que ocurría y asustados enmendaron su error: haber dejado solos a esos niños.
¿Por qué el niño de tres años salvó al bebé? ¿Quién le dijo cómo lo hiciera?.
La respuesta es muy sencilla: no había un adulto que le dijera que NO PODÍA HACERLO.
Annie retoriquea:
Doña Isa, los niños aprenden jugando, los adultos juegan a aprender.Así de fácil, así de rico.

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