Cuando algo sale mal, incluso cuando muchas cosas salen mal al mismo tiempo, aún hay muchas cosas que continúan marchando bien en la vida. Una de las mejores maneras de lidiar con cualquier problema es ponerlo en perspectiva.
Coparándolos con todas las cosas buenas, los problemas ya no se verán tan abrumadores, si la mente deja de sentirse abrumada, estará empezando a dominar esos problemas. Poniéndolos en perspectiva se ponen en una situación de desventaja, con agradecimiento la energía cambia súbitamente para sincronizar una frecuencia más positiva.
Poner los problemas en perspectiva, nos saca de ellos.
Dicho de otra forma: házte para un ladito y déjalo pasar.
Dicho de otra forma: házte para un ladito y déjalo pasar.
¡Tan tarán, tan-tan!

No hay comentarios:
Publicar un comentario