A continuación intento seguir con una dinámica de lista musical que tiene sobre tema general EL AMOR, espero no ofender la indiorancia al respecto y solo decir lo que pienso porque cada quien hace de su blog lo que mas le plazca o al menos eso se maneja en esto de la palabrería vía intelné.
Honor a quien honor merece: viene de ay!
Si consideramos que el idioma inglés no es cien porciento lo mio, la mayoría de las descripciones serán en base a un sentimiento empedernido debajo del escritorio o sacado de un closet blanco.
Prefiero la versión de piano que toco algún ocioso ya que es lo más similar que tengo al soundtrack de Dr. House y cada que lo escucho está demás decir que la piel se me pone chinita, agregaría un par de zapatillas y unos cuantos cambré´s. Lo mas bonito para escuchar en noches de insonio pensante.
La canción suena como a bar de gente que huele ya feito por tener mas de dos días tomando, americanos con cabellos grasosos y sinceramente, me veo limpiando la barra de ese bar antes de subirme a bailar una mejor canción.
3.- Three Dog Night / Try A Little Tenderness (Three Dog Night, 1969)
Me duele la garganta pero esta bien, enfocandolo en un punto danzarino me suena a Michael Jackson y unos zapatos de jazz, sacudidera de bote y medias de red color piel, ropa desgarrada y adrenalina corriendo por el escenario.
Al ser una declaración tan transparente del "querer", no existe otra vestimenta mas que un vestido en tipo "A", escotado de hombros y espalda, tela ligera tipo likra, unas zapatillas de ballet clásico y el cabello bien suelto, dejarse llevar por la música y gozar del aire en la cara.
Esta canción no es más que una buena caminata por Reforma en el D.F., una torta de tamal y un atole no serían (para nada) una mala compañía, un poco de lluvia y el clima fresco con sweater delgadito, una cámara dispuesta a tomar fotos poblarinas. Un ambiente romántico y en tennis por aquello de lo Rubén Albarrán. ¿Alguna vez he mencionado mi gusto a sobremanera por los boleros?
6.- Dire Straits / Romeo and Juliet (On The Night, 1993)
6.- Dire Straits / Romeo and Juliet (On The Night, 1993)
De por si decir Romeo y Julieta ya es así como confuso y con mucha miel, ahora escuchar una canción que de inicio tiene un chenchual saxofón pues no es otra cosa que un buen blusón de ceda y unas patitas descalzas para desplazarse por todo el escenario (y eso que apenas es el intro) algo muy a lo greñudé, la voz un tanto sexy del interprete (por favor solo hay que escuchar la canción, verlo rompe todo esquema seysi) según conocedores, la historia data de dos mococientos que se enamoran, de cualquier manera a mi toda la serie de esa época musical me hace pensar que todos sufrían mucho, por amor o por lo alto de los cortes de los bikinis y sus crepés, el punto es que sufrían. De una u otra manera es como para imaginarse esos comerciales de televisión donde venden toda la colección de clásicos y se quedan grabados los diez segundos de canción en la mente de los televidentes. Para bien o para mal imagino el escenario con tal vestuario y agua como en regadera (digo, hagamoslo mas sexy no?) terminando la canción very romance en un beso.
Dirían por ahí ''Que difíííícil". Es como tener unas zapatillas bien altas en charol, medias en red tono negro y ser una especie de cómplice de mafia, la chica que nunca puede faltar en peliculas de hombres con puro en la boca. El ritmito esta al punto de una interpretación media de tango, algo así como elegante y con fuerza pero siempre el hombre logrando hacer de la mujer lo que mejor le plazca. Aquí agregaría un buen chonguito ejecutivo, de esos de Lupita Jones con gelecito brilloso, una falda negra y una blusa blanca. Mira que casualidad, ya tengo el out-fit!.
Que sorpresas da la vida, un rico tono, un ambiente hogareño (sin tener la menor idea de lo que habla y/o gorgorea el cantanto) es buena para un clásico, vestidito al cuerpo, delgadito, que se vea el cuerpo, en un rosa claro (del rosa amariconado de ballet) un chonguito sin melcochita pega-pega, un escenario sin escenografía, una proyección un tanto triste, tierna, sin mucha complicación, definitivamente buscando respuesta a muchas preguntas que probablemente ya estén fuera de tiempo y forma.
No tengo la menor idea de quien sea pero definitivamente lleva shorts levis® desgarrados, una camisetita ombliguera (úsese solo si tiene la panza plana por piedad) un cabello muy alborotado y la secuencia en la que se ve quebrando el amigo que canta, porque suena como si no tuviera broncomiel® pero no le quita lo "ay dolor para que me volviste a dar" ni a mi me quita las ganas de interpretar en un ambiente nublado, como muy campiral.
Lo último que se hacer en este mundo infinito por siempre jamás es rockear, pero el inicio de esta canción me hace pensar en un buen peinado, maquillaje negro y algo de hombros bichitos, esperando por un buen contemporáneo (viste? eso es para mi rockear en actuación) un zigzagueo por que no, giros y se sigue esperando el climax, la voz va en aumento y los movimientos son un tanto mas fuertes. Es entonces donde PUM! sale la pareja, un tipo dispuesto a no despedirse y aferrarse rockeristicamente a lo que quiere, vamonos! ahora si, guitarritas a sonar, cargadas, que importa para donde agarre la ropa, lo importante es agarrar (mira de la emoción me sale hasta lo albañil) zangoloteos, estrujadas, tener que separarse, no querer. Una duración en la que podría escribirse toda la historia al detalle, sin embargo no es muy necesario caer en la redundancia, caemos de nuevo en la guitarrita, pareciera que todo vuelve al confort de estar juntos, un poco de cabello sobre la mano de él, ella mirandolo, sonriendo a pesar de lo rocker que pareciera tener. Y PUM! de nuevo vamonos con pasito rockeroide, hacer del espacio un completo ambiente pintorezco, incluso agregaría pintura al piso, el tallar de los pies completaría el marco y reduciría lo extenso de la melodía para el público, colores fluorescentes para mantener el ambiente rocker y con luces en azul destacaría por sobre todas las cosas el lienzo que está por terminarse. Juegos en piso, cuerpo enteros, llenos de pintura, llenos de pasión y pertenencia. El cierre: cada uno por su lado. Aunque hayan pintado juntos, nadie dijo que firmarían igual. ¿Metaforitas?
Si el escenario fuera un estudio de grabación, la media luz y esta canción definitivamente fueran la mejor mezcla, no se necesitan muchas palabras para saborear la sensualidad de un blues, lo intenso, justo lo necesario para hacerlo pieza. Que cosas tiene la vida, el out-fit lo llegué a ver hasta en boceto, tan sencillo como eso, el todo y la nada en algo tan asertivo como la melodía. Que importa que se haya hecho en los setentas, que al final de cuentas cada quien le pone sus propios monitos.
Tan solo puedo imaginar el escenario de un sofá como el de la casa de mi Tía Pily, la media luz y un ambiente demasiado ñoño para ser verdad. Descalza, todo se vuelve a inventar, si se comparte. Al natural, la única ofensa es tener testigos. Quien iba a pensar que yo sería una bebé mientras Silvito ya hacía de las suyas. ¿Y yo?, yo también lo conozco desde siempre, desde lejos.
Es tan mágico para quienes gozamos de mover el bote, tan solo escuchar violines e imaginar una verdadera obra, harto clásico, harta naturalidad, sencilléz y elegancia. Quién iba a pensar que la melodía es tocada tan solo con una hoja de árbol y que yo preferiría bailarla nuevamente, con los pies bichitos y bajo la lluvia.
La verdad cuando suena tan repetido el fondo de una canción me duerme, no termino de entender si ya tienen el don, el sentimiento y el dinero, ¿por qué no le pagan a alguien para que les haga el trabajito?. Esa música me recuerda a mi época de preparatoriana así que lo único que puedo ponerle de bailecito es mi falda a cuadros guinda, el maquillaje de toda puberta soñada y los $4.50 que costaba el camión para llegar a tiempo. Muy escolapio el concepto.
- - - - - - - - - - - - - - - - - -
Menciones honoríficas según los conocedores del mundo de las orejitas vivientes:
a) Serrat / De cartón piedra: como no adaptar un baile como de bastonera pero con el toque de españolería, que maravilla es el toque majo, el chinito en la frente y la peineta gigante. Eso Serrat! único, si te concedo la pieza, como de que no.
b) The Spin Doctors / Jimmy Olsen's Blues: de esos sábados en los que lo único que hacía era lavar autos con mi hermano mayor, ahora que si a eso le ponemos un buen traje de baño y espuma, entonces esa espuma se convierte en sexy. Sexy la espuma o yo al lavar un auto que más da, preguntenselo al vecino que dió tantísimas vueltas aquella tarde que lavaba el capacete con el calorcito de verano. [Nunca sucedió pero bien que resulto la idea]
c) Real de Catorce / La Venenosa: No estoy segura si al referirse a La Venenosa habla de una mujer o de algún estupefaciente, ya ven que es una tradición hacerle música a plantitas voladoras. Sinceramente el hombro pelado en un escenario es adaptable en cualquiera de sus presentaciones, para esto ya la blusa con bordados mexicanos esta lista, una falda a la cadera, larga, vaporosa, un par de trenzas un tanto despeinadas y el toque de unos labios bien rojos. Real de Catorce no tiene la menor idea de a quien le vino a poner esa canción. Unas pacas sobre el escenario y el baile mas sexy de Juana Gallo (que seguramente tampoco se imagino que yo la utilizara de musa interpretativa de bailes sexy-rancheroides). Real dice que se jodió la voz cuando se fue (la fulanita), mas bien diría que se jodió la vida al negarse en primera instancia a que la poblarina le enseñara lo mejor de las tradiciones mexicanas.
Y colorin colora'o, este resumen después de unos años ha quedado listo, dando como conclusión que tener las orejas tan chiquitamente simbólicas me hace no conocer del todo el mundo tan gigante de melodías en el que vivimos.
Lo importante es que el amor también se lleva en el bote, en las patitas y en lo bichito del corazón.
¿Era más o menos así?

No hay comentarios:
Publicar un comentario