La confesión de hoy es algo que me aterra, algo que me preocupa, algo que me angustia tanto como para no cenar ni desayunar:¡Le tengo pánico a los exámenes escritos!
Y hoy, hice mi primer exámen escrito de inglés.
Al despertarme abrí el cuadernito de anotaciones porque era indispensable aclarar eso del this, these, that, those, luego eso de las nacionalidades no es muy lo mío pero bueno, lo intenté todo.
Hay un motivo para festejar: ¡El fin de semana me aprendí los días de la semana!. Mi metodología fué:
Lunes, Monday: Es un día que me suena como a luna, moon, monday, ¿día de luna?, quizá que los lunes no son muy agradables porque empieza la semana.
Martes, Tuesday: Me suena como a tueste, es como "tuestey", como que los martes si me da hambre.
Miércoles, Wednesday: Es la letra de miércoles alrevés, y aparte así como es de larga la palabra, es de largo el día, porque es la mitad de la semana.
Jueves, Thursday: Se parece mucho al martes, pero es el único día de la semana que tiene H, que es mudo, como mis dias jueves. Cuando lo pronuncio hay una especie de salidita de lengua por el TH, que hace que suene como thrue, también me suena como a turkey entonces el día de acción de gracias es el último jueves de noviembre, entonces si queda.
Viernes, Friday: es como el Restaurant, es como Free, como FFFin de semana, como FFFiesta.
Sábado, Saturday: es como Saturday Night Fever, como saturno, como sábado, como sábana, como estar en cama en verano con el a/c y recién bañada.
Domingo, Sunday: como el sunday que mi ma nos compraba todos los domingos en el McDonallds de Calexico cuando estabamos chiquitos, yo siempre lo pedía sin el dulce ese con sabor a medicina. Terminaba siendo solo una nieve blanquita.
Después de todo, logré mi propósito, mi Pedagogía Piagetana funcionó. Hoy que hice dos examenes escritos, fué como para taquicardia al borde de la catarsis, el maestro de la primera hora no llevaba ni una hoja mafufa en word y lo hizo en el pizarrón: cinco preguntas, solo dudé en escribir una nacionalidad, pero nada mas me faltó una letra i; la segunda hora fue de dictado y de hacer oraciones, claro que fue más sencillo, tanto como para darme cuenta que confundo la pronunciación de la e y de la i.
Además que venía una canción que debíamos terminar de escribir, "Eternal flame" que me sentí como atrapada en los ochentas y eso fue muy feo, la moda ochentera no me gusta nadita, al tercer parrafo ya me sabía de memoria la canción y me puse a cantarla tratando de evadir la imagen de yo con copete grande y licras por todos los lados de mi cuerpo, pero licras descombinadas, fue peor aún.
Al final de cuentas, nada había sido tan complicado como mi presión previa al exámen.
De la clase salí contentilla, con hambre, con sueño y con ganas de no venir a trabajar.
Quizá es mucho mi miedo a los exámenes escritos, quizá los considero la cosa mas antipedagógica del universo, quizá por eso no dejo de tenerles pánico, quizá inconcientemente sea mi mejor forma de estudiar.
Calificación promedio del primer mes: 10
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