Después del tenerlo en mente, el tiempo y la reverenda gana que hoy me invade, he decidido inscribirme en lo que será mi primer curso de Ballet Clásico, si, cualquiera que me mire enleotardada pensará que soy uno de los hipopotamos de Disney, yo también así lo noté al portar mi primer tutú y el primer par de zapatillas medidas en un asiento de niños en reconocida zapatería de la ciudad medio número mas chico del que calzo, por consejo de un desconocido.
A sabiendas de que no escribo algo que no conozco, o si no lo conozco no escribo [Cantinflas hoy me tiene poseida, una disculpa de antemano] ya han pasado quince días de clases y es apenas como deseo continuar este escrito; con un poco más de los conocimientos básicos [y algunas torceduras] que puede tener la disciplina más afeminada a la cual me he sometido en los ultimos años [por no decir que es la primera vez en mi vida que me inscribo a una clase de baile].
Sinceramente es algo que tenía mucho tiempo en mi querer dancistico y hoy por hoy, no me arrepiento hasta de los achaques pre-bailarinezcos que pueda padecer este hipopotamito portador de zapatillas negras, convertidas en su momento en una versión muy rocker de ser, gracias a que no existen zapatillas en color rojo y que la verdad no comulgo del todo con el rosa pálido [medio desubicado mi pensar pues en su mayoría las chacharitas de ballet son de ese tono, let it be].
"Cambré, reviré, ramassé, bota-talón, estirar, apretar, flex..." son algúnas de las palabras que he escuchado tres horas a la semana en mi nueva clase, definitivamente, ser alumna me gusta y también me gusta aprender.
Algunos de los detalles anotados en mi bitacora diaria de Clase de Ballet son:
- La primer clase fue sola y fue la mejor clase que he tenido en mi vida, después de las de piano que obvio, eran sola.
- "Las influencias ancestrales del Ballet Clásico son: Rusia, Inglaterra y Cuba"; ésta última debo confersarlo me pareció de lo mas interesante pues en automático recordé a una Señora vendedora de chacharitas de aquel país que me preguntó si yo era Cubana, sentí como que era mi primer avance en clase, espero no tener nada parecido a Niurka Marcos o Lis Vega, sinceramente no sería la mejor referencia.
- "Toda posición de ballerina se basa única y exclusivamente en postura, respiración y hacer conciencia del punto al que quieres llegar". La verdad de las cosas, dudo mucho de la procedencia de ese comentario de mi Maestro, pensaría que puede ser aplicable para muchas otras cosas, y en cualquier horario, digo, Maestro perdóneme pero María Felix le ganó la citadera. [Dirían por ahí: ésta la hago mía].
- "Porte y humildad". ¡Claro! si ser artista no es enchílame esta gorda, si bien es cierto, tener porte y humildad no son de esas cosas que guste de describir en mi persona, solo sé que me gusta estar bien y hacer algo que me agrada, sin tomar en cuenta que TOCAR un allegretto no tiene punto de comparación con BAILAR un allegretto.
- Cuando se suman más personas a MI clase, (no olvidemos, fui la única desde el primer día, bien papa y sin saber contar los ochos de ballet pero fui la primerita ok?). Pregunta cultural: hay siempre una parte en la que la bailarina torpe llega y hace los ejercicios a la inversa de las demás chicas: justo esa era yo. Decían derecha y yo izquierda, ellas arriba y yo abajo (Síndrome Chapulin Colorado), seguramente hay cuestionamientos al aire si es que se recuerda que tengo experiencia en instrucciones danzarinas, pues no, no es lo mismo Juan Domínguez a no me ch...é las cuentas de ballet. Es un hecho, todas son tan iguales como los dedos de las manos y tan parecidas como se necesite, mientras yo, muerta de la risa viendo una barda de block pintada de blanco imaginando lo jamonuda que puedo verme enseguida de señoritas espiriflauticas, bulimicas, anoréxicas y con los pocos pechos bien caidos. (Es aquí donde no va pasar más allá de lo que en una clase no se pueda aprender, dicho de otra forma, más jamonsonsisima que en el espejo no me veo.)
- "Esta clase es de Ballet Básico, aunque Básico-Básico no es". Bueno, si nos vamos a términos conformeros, es elemental saber que esta clase no es de superación personal ni nada por el estilo, después de todo se reafirma cuando llego y le digo a mi Papá: "¡Mi Maestro me dijo que voy muy bien!" y me contesta: "Te dirá que lo haces excelente mientras le pagues las clases". :( Adiós estimulación temprana, luego porque a uno le da por escribir en blogs sus problemas mentales punto depresivos y no duerme.
- Abdominales con pelota. No supe en que momento el temario de mi clase decía "Modulo II: Pilates con Tutú" lo que si sé es que mientras hacía el esfuerzo infrahumano pensé en una buena frase: "El dolor llega a aquel que come demás". Aquellas flautitas sin crema ni aguacate que tengo por compañeras (que conste es con cariño el adjetivo calificativo) hacían los abdominales de la manera más fácil, como de comercial nocturno de TV donde venden tennis que adelgazan. Mientras yo me miraba como Jaime Palillo sudando la gota gorda, Bendito sea Dios desquitaré mi sueldo, viendolo de esta manera, hago pilates con música del Cascanueces por el mismo precio.
- Correctivos dolorosos de una noche sin folklor. No cabe duda que los correctivos y las ordenes son para llevarlos a cabo. Bastó una jalada de piecito pambazo para querer salir corriendo y darle de besos a mi patita maguyada, después del intento de Dramma Queen que se aventó la patita, entendió que esto es fácil: el amor se separa del trabajo, y esa patita se sintió muy feliz de portar zapato con sistema folklórico y ensayar dos horas después de la atropellada balletiana en su otra faceta: el zapateado.
- El Honorable Pompidou y el ataque de risa que me dió al deducir lo que significaba. Está demás dar la explicación coloquial del suceso, mucho menos describiré mi físico, solo puedo argumentar: cuando haces un flex con rodillas debes meter el Pompidou para que la espalda sea línea, voltear a verme al espejo y parecerme a Aaron Abasolo no pudo causar mayor aprendizaje, esa definitivamente no es mi posición favorita de ballet, ya que si queremos hacer un show "Annie Abasolo versión Shchelkúnchik" entonces la pose me queda perfecta. Un tutú a rayas porfavor.
De una u otra manera, entrar al proceso de patito feo a cisne es algo que me gusta, ser una completa desconocida para el Ballet Clásico y aún con eso gustarme de tener una barra en la cual me apoyo para los ejercicios mas básicos de la existencia belltiana, no deja de formar parte de una disciplina que hoy me hace pasivamente feliz, el gusto de hacerlo, no se paga ni con el desempleo de los últimos días ni con las carreras mas extrañas de correr bajo vestidos de diez kg festejando un suceso historico nacional que sigo sin comprender.
Y nada más para el estimulo personal dejo el sueño de Annielina Ballerina:
Amén Hermanos.


2 comentarios:
Hola Annie: me diverti, en verdad, me diverti mucho con tú texto, espero pronto logres tu objetivo
:)
Hola amiga, me encanto tu post, me hizo reir mucho, me encanta que haya algo que te apasione de esa manera como lo hace el baile en cualquiera de sus modalidades,un beso.
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