"Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis ... cien, ciento uno, ciento dos...quinientos cuarenta y dos, quinientos cuarenta y tres .... ochocientos noventa y cinco, ochocientos noventa y seis"... y que en eso empiezo a contarlos más rapido, y que me doy cuenta de algo:
Ningún número tiene pronunciación con doble erre! (rr).
Sancas de gallo copetón! me sentí importante, hasta cerré los ojitos como para que no se me saliera la idea, llegara la noche y lo pudiera escribir. Creo que he descubierto algo! o algún perfido ya me ganó pero no lo ha dicho (lo mas probable).
En fin, me sentí hasta inteligente como por cinco minutos, oh si, tenía mucho que no decía eso. Veremos que sucede en la próxima pensada.
¡Que suave que me sé los numeros hasta el infinito!
¿Record Guinness, esto cuenta?
Rusos de nuevo, no me roben, porfis.
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