Como buen sábado de aburrimiento sabadaba, sonsaqué al Diego (la víctima este fin de semana) para ir al cine, esta es la parte donde debería decir que pelicula miré y una breve reseña al respecto pero como no me pagan por eso ni es lo concreto de la historia, lo dejaré pasar, que la radio en el cine dé la sinopsis de la trama.Después de eso, me llamaron Abril y Livier que estaban en el starbucks y que me fuera a tomar el respectivo cafecito para el lavadero post-navideño, hacer y deshacer el mundo, así como ponernos al día de nuestras depresiones por solteronas.
Salimos tarde y porque no hay poder humano que a las doce no apague las luces de ese changarro en Plaza Lienzo. A la salida seguiamos en el respectivo "que si tu familia, que si la mía, bla bla bla" y llegó un señor borrachito a preguntarnos donde había un teléfono público, que estaba perdido y que venía desde la carbajal, yo entre que analizaba su estado y la doctora a mi derecha trataba de digerir que podía hacer al respecto, le dijo que fuera a Plaza San Pedro y que ahí encontraría un teléfono, Abril mode: mute.
El señor borrachito dijo que no tenía dinero y que necesitaba llamar a su casa, que tenía identificaciones y sacó su cartera sin un peso, yo le dije que en Plaza San Pedro quizá si había gente que le diera dinero (la verdad era que yo no tenía feriecita). Don borrachito se encaminó y yo me despedí de las chicas, me subí al carro y me quede pensando (para variar):
- ¿Qué hace desde la Carbajal hasta Plaza Lienzo?
- Es un hecho que está ebrio.
- ¿Por qué estoy tan segura de que solo venía ebrio? claro! solo arrastraba sus pies y tenía ojos de que en verdad estaba perdido.
- ¿Por qué no lo llevé a su casa? porque ya no se puede confiar ni en la sombra.
- Él decidio emborracharse, y para eso no estaba perdido.
- ¿Si algún amigo se perdiera, alguien sería tan mala como yo para no ayudarlo?
... como treinta preguntas mas mientras verificaba que a Mr. borrachito no lo aplastaban en el cruce de plaza a plaza.
Llegué a mi casa y le avisé a mi mamá que había llegado, le conté la odisea y ocurrió lo que no quería que ocurriera: las primeras cocodrilagrimas del año se dejaron ver.
Me dió cosa que el señor estuviera tan borracho y tan perdido, se le miraba que de verdad estaba perdido y yo por miedo y pánico a como estan las cosas ahorita no lo ayudé con la mente fría y solo lo encaminé a que se perdiera más.
Don borrachito: espero que alguien le haya ayudado, alguien que no le tenga miedo a señores borrachitos como usted y que ojalá la cruda le dé bien fuerte para que no se le ocurra otra vez tomar sin guardar 10 pesos para el camión o para el teléfono, una pulserita con su nombre como la mía o ya de jodidos, lleve una brujula.
Con esto me doy cuenta que: bendito sea el creador no tomo, que tengo una pulsera que dice mi nombre en caso de que me pierda y/o accidente (toc toc a la madera), que sé identificar cuando alguien está muy pero muy ebrio (solo ebrio), que los cruces peatonales del gomez morín son contra ebrios y que desde que tengo uso de razón lloro hasta porque un perrito se me puso en dos patitas pidiendome comida en unos tacos de carne asada (yo quería traermelo a la casa para darle purina).
Iré a pedir que me hagan un programa como Triny Vaca
total que los lentes ya los tengo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario